“Mi poesía viene de la memoria”
- glossacultura

- 27 jun
- 4 min de lectura

“Hasta verte amanecer” es el libro más reciente de Alejandra Pultrone. Su publicación surgió cuando la autora presentó a la editorial Hemisferio Derecho el manuscrito de “La soledad de los anhelos”. Durante el proceso de evaluación de su material, comentó que la obra completaba una trilogía que también incluía los libros “Restos de poda” (2004) y “Plaza Washington” (2017), lo que dio lugar a una nueva propuesta editorial: reunir los tres libros en una misma edición. Así nació este volumen, “Hasta verte amanecer, poesía reunida” (2025), que permite recorrer de manera íntegra un proyecto que se relaciona con lo íntimo y cotidiano desde una mirada poética.
Mei: Hay algo muy cotidiano en tu poesía; objetos como el escritorio, la biblioteca, la heladera. Y seres como la abuela. ¿De dónde viene tu poesía?
Alejandra: Mi poesía viene de la memoria. Y la memoria la vas construyendo con situaciones, personas y experiencias. Y eso sucede desde hace bastantes años, porque esta trilogía reúne tres libros que salieron entre 2004 y 2019. Y esto es algo particular que aúna los escritos que aparecen en este libro “Hasta verte amanecer: Duelo, palabra y sutura”.
Antes tenía una poesía más relacionada con lo estético, hice libros conceptuales relacionados con temáticas puntuales. Pero a partir de “Restos de poda”, que es el primer libro que aparece en esta recopilación, irrumpe en mi poesía lo cotidiano.
M: Es muy fuerte la primera persona en los poemas, ¿cuánto de vos hay en ese yo poético que escribe?
A: El tema pasa por el abordaje del lenguaje. La poesía es esa torsión del lenguaje que va más allá de un efecto de comunicación. Y cuando hay una experiencia personal ¿cómo se vuelve poesía? A partir de la torsión hacia el camino de la poesía. Salir de la catarsis a lo poético. Y eso, a la vez, tiene un efecto sobre la propia vida.
.M: La memoria, a la vez, se resignifica al ponerle palabras.
A: ¿Y qué es la memoria? Porque cuando recordás cosas son pequeños escenarios acotados y selectivos. Es una construcción de una ficción. Por algo una recuerda una cosa y no otra de la infancia: un paseo, un libro. Entonces la memoria también es una selección misteriosa. Una tampoco sabe por qué recuerda una cosa y no otra.
M: Hacer arte de eso requiere sensibilidad.
A: En “Restos de poda” trabajo con la memoria de la infancia y con ciertos recuerdos de la juventud de mi madre. Hay una memoria de familia de mujeres que circula por el libro. Y “Plaza Washington” lo escribí a partir de la muerte de mi padre.
M: Hay un trabajo poético para transformar el dolor u otras sensaciones en arte.
A: No todo dolor es arte. Ni poesía. Y también es interesante este acto de poetizar los sentimientos o las vivencias porque una vez que lo poetizás lo podés entregar. Lo donás.
M: Los libros son una gran compañía.
A: Que no es poco en esta época tan narcisista y banal. Que haya un libro que sientas que te acompaña en un sufrimiento en esta época en la que se intenta que el dolor no se vea, que la vejez no ocurra. Hay una negación muy grande de todo lo que es displacentero, pero lamentablemente el ser humano está atravesado por la muerte y el dolor.
M: Hay tres poemas, los que dicen: El verano regresa con su vocación de porvenir. // El año nuevo huele a verano. // Pero el mar no nos espera…… que son una seguidilla de poemas que hay uno de esos por carilla. En definitiva, son poemas en los que el silencio rodea la palabra más que nunca. ¿Qué lugar ocupa el silencio en tu poesía?
A: Sí, cuando la poesía se condensa la intervención del silencio es muy fuerte. Y en una época tan resistente al silencio, tan llena de pantallas, en la que el silencio no convoca como antes. Entonces, que eso aparezca en un libro y en la intimidad de una lectura que es uno de los pocos espacios que nos quedan en los que aún estamos solos, me parece que el silencio es una apuesta interesante.
M: Esta poesía que le da importancia al silencio implica, a la vez, una persona que lee de forma activa. Una persona que piensa. Que, en realidad, eso se opone a estas pantallas que nos dan contenido “digerido”.

A: Y hoy hay un trabajo para que cada vez se piense menos. O que piensen por nosotros. Cedemos el espacio de la creatividad a las grandes empresas que son dueñas del Chat GPT y de otras empresas. Por eso creo que los que estamos en un vínculo con lo artístico tenemos una responsabilidad muy grande en esta época que es sostener la creatividad como lugar de la libertad humana.
M: Y en “La soledad de los anhelos”, además, hay un trabajo de espacialidad que tiene que ver con la organización de los versos en diferentes lugares de la página. ¿Cómo fue ese trabajo?
A: También tiene que ver con la construcción de un silencio en la página. El tema de la página en blanco siempre es un tema, también. Y cuando uno empieza a trabajar lúdicamente con la espacialidad de la página en blanco genera efectos de sentido. Cada lector tendrá una lectura distinta sobre esto, pero es un trabajo interesante para las personas que escribimos poesía.
Texto escrito por: Mei Kisz
Edición: Noe Gómez Foto: Gentileza de prensa




Comentarios