“Los billetes son una fuente de información histórica”
- glossacultura

- hace 4 días
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Billetes con historia es un proyecto grupal en el que Alejandro Volkind, periodista y profesor de historia, y Giselle Ribaloff, que aporta la parte estética, llevan la economía y la historia al lenguaje de Instagram. “Es una necesidad de apelar a la historia con el formato comunicacional que se impone en el mundo actual: el de las redes sociales”, dice Alejandro.
El proyecto no se limita a explicar conceptos económicos, sino que busca poner en tensión sentidos comunes arraigados en nuestra cultura. A través de un lenguaje accesible y una puesta en escena cuidada, cada publicación invita a revisar aquello que muchas veces se da por sentado: qué entendemos por valor, cómo se construye la confianza en una moneda o de qué manera las crisis moldean nuestras formas de pensar y habitar la economía. En ese cruce entre divulgación histórica y narrativa digital, Billetes con historia propone detenerse, mirar y volver a preguntar porque, como define Alejandro: “Los billetes son una fuente de información histórica”.
En ese sentido, cada billete funciona como una puerta de entrada a procesos más amplios: decisiones políticas, modelos económicos y disputas por el sentido del pasado. Las figuras, los símbolos y hasta los cambios de diseño no son neutros, sino que condensan momentos históricos y formas de narrar la identidad nacional. Así, Billetes con historia no solo recupera esas capas de significado, sino que las vuelve visibles para una audiencia que, en el gesto cotidiano de usar dinero, rara vez se detiene a pensarlas.
Mei: ¿Por qué es importante la historia para el presente de una sociedad?
Alejandro: Combinar historia y presente es clave. El hecho de que la historia está vinculada con el presente no lo niega nadie, pero está bueno dar vuelta la relación: para hablar de historia tenemos que empezar hablando del presente. Porque, de hecho, es lo que hacemos en nuestras vidas individuales. Cuando hay una crisis, uno trata de aprender de la historia. Pensamos en el pasado en función de las demandas actuales. Pero, después, cuando estudiamos a la Historia como disciplina se piensa de otra manera. En parte porque en la escuela también se la ve así: o se empieza desde la Mesopotamia, Egipto y el tiempo anterior a Cristo; o se la piensa desde efemérides. Sin embargo, más allá de coleccionar datos, ¿para qué nos puede servir la historia en la actualidad?
M: Y ahí aparecen los objetos, en este caso los billetes, a los que les podemos hacer preguntas históricas.
A: Hay un aspecto histórico en los billetes porque tienen información de dónde fue producido, qué cara aparece, quién lo firma, quién era el Presidente del Banco Central en este momento. Y después está el fetiche del billete: tenemos un presidente cuya campaña fue ponerse en un billete. Y, además, es un objeto sobre el cual todos tenemos algún tipo de memoria. Hay una memoria colectiva en torno a los billetes como objetos.

M: Tanto de los billetes como de otros objetos. Pienso en los Tickets Canasta.
A: En el video de los Tickets canasta nos dejaron comentarios con recuerdos sobre esa época. Lo mismo nos pasó con el billete de Menem. Y eso es ideal porque así se arma una historia viva en la que la experiencia colectiva, que muchas veces queda fuera de los libros de Historia, aparece.
M: Aparece la memoria colectiva de situaciones como cuando las madres, en dictadura, escribían, en los billetes de mayor valor para que nadie los rompa, los nombres de sus hijos.
A: En nuestro país hubo seis dictaduras, y en cada una de ellas lo primero que se intentó fue perseguir y silenciar a los sectores laburantes, al pueblo. De hecho, han prohibido la palabra en muchos casos. Pero no pueden prohibir la circulación de la moneda. Porque, como decimos en el video, cuando no dejan circular la palabra, los billetes empiezan a hablar. Funcionaban como soporte. Cuando querían silenciar a las Madres de Plaza de Mayo, los billetes sostenían y comunicaban los nombres de las personas buscadas. Y cuando censuraron el nombre de Perón, durante la dictadura de 1955, y los obreros de talleres metalúrgicos, que tenían acceso a herramientas, inscribieron en las monedas la sigla VP.
M: ¿Qué pasa con el reemplazo por la virtualidad, las billeteras virtuales y las Bitcoins?
A: Es un desafío pensar cómo puede llegar a ser un mundo sin billetes y sin monedas. A mí me desconcierta. Creo que algo material lo tendrá que reemplazar de alguna manera. Me cuesta pensar en la desmaterialización de algo tan identitario y central como es el dinero. El dólar tiene mucho poder y me cuesta imaginar un mundo sin que haya una preocupación por la cara de quién aparece en ese billete. La moneda también expresa una forma de legitimación y de relaciones de poder.
Pero también pienso en las estampillas, que quedaron en el olvido.
Por: Mei Kisz




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