top of page

Vampiras: dos almas que encuentran en la otra aquello que el mundo nunca supo darles

Foto del escritor: glossacultura
glossacultura
hace 7 días
3 min de lectura

Vampiras, escrita y dirigida por Tona Passarelli y protagonizada por Pilar Castiñeyras y Liza Polo, traslada el imaginario del vampirismo a un pequeño pueblo del litoral argentino durante la década del noventa. Allí, entre el calor, la vegetación y una cotidianeidad aparentemente tranquila, el encuentro entre dos mujeres abre paso a una historia atravesada por el deseo, el miedo y la necesidad de permanecer.


La obra, que se presenta los miércoles a las 21:00 horas en el Teatro El Grito (Costa Rica, 5459), muestra la relación de dos almas, una joven humana y una vampira de más de doscientos cincuenta años que, entre las sombras, encuentran en la otra aquello que el mundo nunca supo darles.

Alba, una adolescente fascinada por lo oscuro, lo gótico y todo aquello que los demás consideran extraño, esconde un corazón herido por el aislamiento y el maltrato de una madre que la culpa por el abandono de su padre; un dolor que encubre detrás de su estética y sus intereses. La desaparición de su abuela, Elvira, marcará el punto de inflexión definitivo porque significará para Alba la pérdida del único lugar seguro con el que contaba en medio de una vida que apenas le ofrece refugio. Cansada de habitar en un hogar en el que no se siente comprendida, Alba escapará hacia un lugar que encaje con su oscuridad y la profunda soledad que la aloja: el cementerio.


Es allí donde el destino cruza su camino con el de Laila, una vampira que carga con más de dos siglos de existencia. Tras sufrir un asalto, Alba recibe la ayuda de aquella mujer inmortal cuya hermosura contrasta con la palidez de su tez y lo aterradora de su presencia. Entre palabras, miradas y un encuentro tan inesperado como improbable, algo comienza a florecer entre ambas: una conexión que trasciende sus naturalezas y el abismo de tiempo que las separa. Por primera vez, una de ellas encuentra una mirada que no la contempla como un monstruo. Por primera vez, la otra siente que alguien logra mirar más allá de su apariencia y de aquello que la hace diferente, hasta alcanzar lo más profundo de su alma. Y así, casi sin darse cuenta, dos seres que parecían condenados a permanecer aislados descubren que quizás no estaban tan solos como creían.


Esta es la historia del encuentro de dos almas atravesadas por la tempestad, dos almas que han aprendido a existir en los márgenes de un mundo que no sabe cómo comprenderlas, una historia sobre la aceptación y esa forma tan particular de cariño que nace cuando alguien, por fin, nos mira sin miedo.


Quienes se salen de la norma suelen convertirse, a los ojos ajenos, en criaturas extrañas; seres que parecen pertenecer a un universo distinto, incomprensible y distante. Pero ¿qué somos, en realidad, sino almas que intentan encontrar una manera de expresarse, de existir y de ser amadas? Cada persona habla un idioma diferente para revelar quién es. Alba encuentra el suyo en la música, en la estética gótica y en la fascinación por aquello que otros temen. Laila, en cambio, está marcada por una naturaleza que la lleva a beber sangre y atacar, una existencia que puede despertar temor, pero que no anula su capacidad de sentir.


La obra, con su aire de comedia, ofrece el acercamiento hacia dos espíritus marcados por la incomprensión que son orillados al aislamiento pero que se encuentran y eligen compartir su vida hasta que la propia naturaleza vampírica de Laila lo permite, mostrando que, en ocasiones, no necesitamos que alguien nos salve de nuestra oscuridad, sino que se atreva a entrar en ella para hacernos compañía a pesar de las consecuencias. El amor, en todas sus formas, no siempre llega como una luz que disipa las sombras. A veces, llega como otra sombra que se sienta a nuestro lado, nos toma de la mano y nos demuestra que incluso en la noche más profunda es posible encontrar un lugar al que pertenecer.

Alba y Laila no necesitaban ser iguales para comprenderse. Solo necesitaban encontrarse, reconocerse en sus diferencias y descubrir que, incluso en medio de la tempestad, dos almas pueden convertirse en refugio la una para la otra aún si al final hay otra tormenta.


__________________________________________________________________________________________


Texto escrito por: Daniela Urbano

Edición: Noe Gómez

Foto: Gentileza de prensa

 
 
 

Comentarios


bottom of page